Cuando aprendí a sonreír

Cuando aprendí a sonreír

Cuando aprendí a sonreír me di cuenta del tiempo que había desperdiciado sin mostrar mi mejor cara al mundo.

Cuando aprendí a sonreír, afronté los problemas de una manera más positiva pues dejaron de asustarme los miedos que atormentaban mi mente.

Cuando aprendí a sonreír, descubrí que el pasado que siempre me había arrastrado con él desaparecía por completo.
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